Historia Provincial Malagueña

Amigos visitantes, con estas páginas que siguen pretendo dar a conocer un poco de la riquísima y variada historia del paisaje y del paisanaje de la siempre sorprendente provincia de Málaga.

Espero que les aproveche y gracias por acercarse a estas líneas.

martes, 24 de agosto de 2021

MANUEL MINGORANCE ACIÉN. PINTOR:

Nació en Málaga en el veinte de marzo del año de 1920, en un corralón situado en la calle Churruca, hijo de una familia humilde, orígenes que nunca olvidó y de los que nunca renegó.

Desde joven se sintió atraído por el dibujo y la pintura. A los 25 años marchó a Madrid, donde se inscribió en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando y fue en esa ciudad donde desarrolló su carrera artística.
El veintinueve de enero de 1956, tres días después de casarse con Lucía (desconozco el apellido), partió para Roma, pues había sido agraciado con la concesión de una beca de las de intercambio cultural por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores, para continuar sus estudios.
Permaneció en la capital italiana un año, pero tras volver a ganar otra beca, retornó a esa misma ciudad en 1958 y por otro año.
Fue un pintor cuyo estilo hunde sus raíces en la tradición pictórica de Velázquez y Goya y en los pintores del Quatrocento y del Renacimiento italiano. Siempre huyó de modernidades y abstracciones fuera de lugar
Falleció en su casa de Madrid como consecuencia de un fallo cardiaco en 2014.
Donó su obra a la ciudad de Málaga: 369 pinturas y lienzos, 209 dibujos enmarcados y 8.676 dibujos en diferentes carpetas. Además de todo eso, también incluía su donación 24 grabados y nueve obras de otros artistas, entre las que se encontraban dos bocetos y un óleo sobre lienzo de Félix Revello de Toro, fechado en los años cuarenta.
El cuatro de marzo de 2005, fue nombrado Hijo Predilecto de Málaga a la vez que recibía la Medalla de Oro de la Ciudad, todo durante un acto que se celebró en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de la capital.
En Málaga tiene dedicada una placa en la calle de Churruca, en el lugar que ocupó el corralón en el que nació. A todas luces, creo que es insuficiente este reconocimiento y pienso que este gran pintor malagueño merecería que una calle de la capital malagueña llevara su nombre o que algún busto suyo adornara alguna plaza o jardín... o las dos cosas.
Nota: la foto de Manuel está tomada del Diario SUR digital 17-6-2009.
IHPMalagueñas
Málaga -2021

miércoles, 18 de agosto de 2021

ENRIQUE GARCÍA DE TOLEDO CLEMENS.

   Nació en Málaga, el treinta y uno de mayo de 1884, hijo de Joaquín García de Toledo Hárrison y de Helena Clemens Ramírez, familia de clase acomodada, de la alta burguesía malagueña.

   Era socio del Real Club Mediterráneo de Málaga y en 1904, fue uno de los que a remo llevaron al rey Alfonso XIII desde el barco Giralda al desembarcadero del puerto de la ciudad de Málaga, a bordo de una escampavía de ese Real Club, cuando el rey cursó visita a esta ciudad.

   El veinte de agosto de 1909, sentó plaza de voluntario en infantería, en el ejército de operaciones de Marruecos, en Melilla.

   Entre ese año de 1909 y el de 1912, debió de haberse hallado en diferentes operaciones militares. Esto nos lo confirma el hecho de que fue agraciado con dos cruces de plata con distintivo rojo del Mérito Militar, cruces que en 1913 canjeó por una de primera clase de la misma Orden y mismo distintivo.

   Aunque no tengo la información pertinente, habida cuenta su trayectoria y la documentación manejada, parece ser que se presentó a los exámenes para integrar la reserva gratuita, para lo cual ya debía ser sargento.

   Evidentemente, para poder acceder a este tipo de reserva, tuvo que haber demostrado no solo condiciones académicas o profesionales suficientes, sino que además tenía que haber demostrado también poseer aptitudes militares suficientes y óptimas para engrosar este tipo de  reserva, lo que a todas luces parece ser que demostró entre 1909 y 1912, lo cual induce a pensar que participó en algún hecho de armas, demostrando resolución y dotes de mando.


Enrique García de Toledo Clemens

   El trece de febrero de 1912, promocionó a segundo teniente, empleo que mantiene con ese nombre hasta 1918, que pasó a ser alférez, manteniendo la misma antigüedad que tenía como segundo teniente.

   No sabemos cuánto tiempo permaneció en el ejército de operaciones, pero si sabemos para 1915 ya le vemos como reserva gratuita en la segunda región y así hasta 1919, que es la última noticia militar que de él tenemos, pues en este año la escala gratuita quedó disuelta y parece ser que nuestro hombre no se integró en la escala de complemento -lo que sustituyó a la reserva gratuita-, se licenció y retornó a la vida civil y a sus negocios.

   En 1918, aun en la reserva, adquiere un solar en la playa de Pedregalejo, a la altura del conocido como monte de San Telmo, a unos tres kilómetros del centro de la ciudad, un lugar bastante despoblado y, en principio, poco atractivo para el negocio que decidió montar: un balneario, con instalaciones y demás para tomar baños de mar al aire libre, al que puso por nombre Baños del Carmen.

   Así, el diez de enero de 1918 solicitó y obtuvo permiso para instalar cincuenta casetas de lona y madera y ya en el julio siguiente instala sillas y mesas en un pequeño bosquete de eucaliptos que allí mismo había, todo al "estilo de San Sebastián". Para sorpresa de todos, tras su inauguración el dieciséis de julio, el balneario tuvo mucho éxito, pues tuvo su propietario la vista de enfocarlo hacia la alta sociedad malagueña, quien respondió como esperaba.

   Desde entonces hasta hoy... ya es otra historia.

IHPMalagueñas

Málaga - 2021

sábado, 14 de agosto de 2021

EL BAUTIZO DEL BORRACHO, POR NARCISO DÍAZ DE ESCOVAR.

    Buenos días.

   Aquí traigo un nuevo chascarrillo escrito por el cronista malagueño Narciso Díaz de Escovar, de su serie Cosas de mi tierra. Esperamos que lo disfruten. 

Buen cuerpo, cómo que fue cabo de gastadores cuando prestó servicio al rey, buenos ojos y buenos andares, tenía Pepe el de los «Morcillones», muy querido en el barrio de la Trinidad, donde en su época, pues ya había pasado de los treinta años, fue el preferido de las mocitas y el coco de las mamas, que tenían datos fehacientes de cómo las gastaba mi hombre en cuestiones de amoríos y de su inconstancia probada, que hizo llorar á más de una soltera.
Pepe trabajaba en una de las compañías del Muelle, y cuándo el trabajo escaseaba, no perdía el tiempo ni el jornal, pues se dedicaba á la venta de morcillones, boquillas de la isla y otros mariscos, por las calles de la ciudad.
A esta industria debía el apodo con que se le conocía, y que jamás le produjo molestia alguna, antes bien lo aceptaba como si de un título nobiliario se tratase.

Mi hombre tenía sus defectos, pero ninguno tan grande como su afición desmedida al zumo de las uvas.
Todas las noches "copeaba" de lo lindo; y al llegar un día festivo, comenzaba á recorrer estaciones, y de taberna en taberna, visitaba todo lo más florido del gremio de expendedores de vino, dejando en cada visita una perra gorda á cambio de un vaso de vino-Málaga» adulterado.
Al llegar la noche, algún amigo cariñoso y paciente, lo conducía casi arrastrando á su sala de la calle del Carril, ó con los peores modales cuidaba algún municipal de buscarle cama en la Prevención, donde ya todos le conocían, mirándole como competidor del famoso "Botáco", tan popular en los barrios malagueños.
Llegó la tarde del Corpus, y Pepe el de los Morcillones quiso celebrar la fiesta con toda solemnidad, no sólo por consideración al día, sino por la buena venta que había hecho aquella misma mañana, gracias á unos rumbosos botijistas que á buen precio se quedaron con toda la mercancía para obsequiar á sus parientes y amigos de Alcaudete.
Pepe cogió una "mona" descomunal. Dando traspiés pudo llegar hasta el "jondilón" de la Plaza de la Merced; pero allí se rindió á discreción y cayó al suelo hecho un pellejo. ,
Corrieron á levantarle Paquillo el mozo del establecimiento, y dos veteranos consumidores que allí se encontraban, pero todo en balde, el de los Morcillones no daba cuenta de su persona; ni se movía, ni hablaba.
En esta situación, llamaron á Manolo el sereno, que dejando el diálogo interesante que sostenía con un vecino de la calle de la Victoria, con el chuzo en una mano y el farol en otra, acudió á cumplir sus autoritarios deberes.
Viendo Manolo el estado de aquel hombre, se le ocurrió para que volviera en sí, rociarle la cabeza y cara con agua. Dicho y hecho
El dependiente le proporcionó un jarro que rebosaba, y aquello fue una ducha. El borracho, impasible, á pesar de que lo pusieren convertido en un surtidor.

Nueva ducha mayor que la de antes.

Entonces Pepe hizo un movimiento.

El baño había hecho efecto.

Abrió los ojos, miró al sereno y se sintió empapado.
El agente de la autoridad se apresuró á decirle: —¡Vamos para arriba!

— ¡Si no pueo, si no pueo!—replicó Pepe. —

Está bien. Díme, ¿cómo te llamas? —

¡Como osté quiera, señó sereno! —

¿Te estás burlando, granuja?

Entonces Pepe con tono sentimental, exclamó:

—¡No es eso, compare! Es que como me está osté bautizando, yo le permito que me ponga el nombre que le dé la rial gana.

NARCISO DÍAZ DE ESCOVAR

IHPMalagueñas 

Málaga - 2021.   

domingo, 1 de agosto de 2021

TORRE VIGÍA O ALMENARA DE LAGOS (VÉLEZ MÁLAGA)

    Lagos es una pedanía costera oriental del término municipal de Vélez Málaga, situada a unos 12 quilómetros de esta última ciudad y a unos 45 de Málaga capital.

   Cuenta con menos de mil habitantes y debido a que es zona costera, es destino turístico, habiendo más zona construida que la necesaria para su población, pues cuenta con segundas residencias de gente de Málaga o de provincias del interior de Andalucía y con un significativo número de apartamentos turísticos. Además, a unos 7 quilómetros hay un campo de golf.

   En este núcleo poblacional se halla situada una torro vigía, del mismo nombre que la localidad, fabricada de mampostería, con ladrillo en la base, en las troneras y en el hueco de la puerta. Se halla la torre a a 20 metros sobre el nivel del mar y próximo al río -rambla- del mismo nombre-, de forma troncocónica, con 26 metros de perímetro mayor y algo más de 8 metros de altura.

   Su interior es una base maciza en su primer cuerpo, sobre el que se sitúa una cámara dividida en dos alturas: la inferior, con cuatro ventanucos o troneras y la suprior, que es donde se encuentra la puerta de entrada, mediante un arco escarzano, orientada al norte y protegida por un matacán, del que queda poco menos que el recuerdo, y el acceso a la azotea y la chimenea. En la azotea encontramos un cuerpo circular que sobresale y que es el tiro de la chimenea para las señales diurnas con humo y donde se quema combustible para las señales luminosas nocturnas.

   Se halla en un estado aceptable de conservación, aunque presenta zonas deterioradas, fundamentalmente en la parte superior y junto a la puerta del acceso al interior de la torre. Además, como no puede ser de otra manera en esta tierra de vándalos, es víctima de las pintadas estúpidas y sin ningún sentido, carentes de estética e irrespetuosas con la propiedad pública.

   La primera referencia que he encontrado de esta torre es de  hacia 1497, cuando se la menciona como una estancia del término municipal de Vélez Málaga donde los moros de Benamocarra, Carcis, Santillana y Peaupel construir dicha torre, recibiendo la ayuda de los vecinos de Lagos. En 1501 aun aparece como una estancia.


   Al final fue construida, con suelo de madera y no de bóveda, aunque durante la revuelta de los moriscos fue quemada, permaneciendo desocupada hasta 1571, tras lo cual se la vuelve a mencionar por Antonio de Berrio y Luis Machuca, quienes informa que a partir de esa fecha, aunque carecía de suelo, se la dota de guarnición. No obstante, ya se habían librado veintiséis ducados para su reparación y adaptación a las necesidades propias de su clase.

   "... Desde esta Estançia de Carchila la Torre de Lagos ... torre respeto de ser sus suelos de madera y no de boveda, la quemaron los moros despues del lebantamyento. Esta despoblada hasta quatro de Jullio deste presenta año de 1571que se bolvio a poblar, no ostante questa sin suelos, los quales y los demas reparos que la dicha torre a menester se enpeçaran luego a hazer, porquestan rrematados en veynte y seis ducados, con sus condiçiones hechas y el dinero librado en el rreceptor de las dichas guardas muchos dias ha por el Conde de Tendilla y y este dicho dinero, los diez y seis ducados dellos los rreçibio el Capitan Pero Belez, vezino de la dicha çiudad y los diez rrestantes el rrequeridor de dicho partido , que fue el que nos dio aviso desto, y assimesmo quedo a su cargo del mismo rrequeridor hacerlo todo cunplir. Aqui se a de adbertir y tener cuidado si este dicho rreparo se hace o no por estar el dinero entre las dos personas ya dichas, podria ser tardar en hazerse."

   Las siguientes noticias sobre ella son ya del siglo XVIII, donde se informa de las reparaciones que se necesitan hacer, según las visitas de inspección realizadas durante ese siglo y el siguiente por individuos como Felipe Crame, Antonio María Bucarelli, Juan de Urbina, Esteban de Aymerick, José Crame, Ramón de Navas, Francisco Gozar, Joaquí de Villanova y otros, que hablan de reparar bóveda, piso, recalzos, realizar repellos, reparar la cnimenea, el lugar común, la escalera, ..., en fin, todo lo que el tiempo -y posiblemente la mala calidad de los materiales- iba deteriorando.

   En el informe de 1763 se dice que tenía dos torreros y ocho fanegas de tierra de secano, incorporando un cabo en el informe el siguiente año y, al parecer, nunca contó con pieza de artillería alguna.

   En algún momento debió realizarse una obra de calado en la torre, pues en el informe presentado por Felipe de Paz en 1803 se dice que "...de nueva planta para señales y se hallaba en un monte a 200 varas del mar..." buen estado que es reafirmado por Juan Pérez en su informe de 1821 y por Mauricio Rodríguez de Berlanga en 1830, añadiendo este que necesitaba una escalera de esparto y otra de madera.

   En 1849, Miguel de Santillana informa que está bastante deteriorada y en 1854, José Herrera García dice de ella:

   "Fundada sobre un cerro que abanza hacia el mar sin tocar á su orilla por la retirada que ha ido haciendo este. Dista un quarto de legua largo de la torre anterior [torre vigía de Güí]. Su forma la de cono truncado: su objetivo vigilar las playas contiguas: su posición propia para el objeto: necesita varios reparos."

   El proyecto de estaciones telegráficas de José Herrera García incluía esta torre dentro de las hábiles para el establecimiento de la línea del telégrafo que recorrería la costa.








IHPMalagueñas

Málaga - 2021

sábado, 17 de julio de 2021

REAFELA BARÉS DE HERRERA: ESCRITORA

   Rafaela Barés de Herrera, quien debió nacer en el último tercio del siglo XIX, fue una poetisa y escritora malagueña de la que hay muy pocas referencias sobre su vida, tanto personal como profesional. De ella se sabe de cierto que colaboró con algunas revistas entre los años de 1891 y 1923, teniendo noticia de algunos de ellos: Ateneo, el semanario satírico Los Apóstoles y en Málaga católica, revista editada por la Agrupación de Cofradías en los años veinte del pasado siglo.

   Parece ser que a pesar de sus esfuerzos, no obtuvo prestigio ni fama, llevando una vida de bastantes ahogos económicos. A pesar de ello, tiene en el municipio malagueño dos calles a ella dedicadas: la calle Rafaela, en el barrio de La Trinidad y la calle Escritora Rafaela Bares, en la barriada del Puerto de la Torre.

   Por la correspondencia que mantuvo con el cronista Díaz de Escovar, parece ser que contrajo matrimonio con Cosme Herrera -de ahí posiblemente su segundo apellido-, con quien tuvo hijos. En una de dichas cartas, confesaba la triste situación económica que sufría:

   "... así soporto la vida, de la humanidad huyendo, evitando sus ojos y ocultando mi pobreza.

Mas no crea V., Lloro mi propia maldad, qué miedo es ver sufrir a mis hijos, a toda ventura ajenos. Verlos presa de la anemia, sabiendo que existe el remedio y no comprarlo por falta de recursos...”

   También es posible que tuviera un hermano llamado Francisco, que para 1915 era suboficial en la caballería del ejército español. 

   Al presente, desconocemos donde y cuando falleció esta poetisa malagueña.

   Hemos encontrado algunos datos de sus colaboraciones en revistas malagueñas. Así, tenemos conocimiento de la revista que Ateneo, publicó poemas como Tristeza (enero de 1891) y La muerte de mi padre (abril de 1891). 

    No sabemos donde se publicó ni cuando su poema A la Fé, poema escrito en alabanza de esta virtud teologal y en el cual da razón de lo que para ella era dicha virtud, a la que identifica como "...madre de la esperanza y el consuelo..."

" ¡Gloria; gloria a la fe que nos inspira !
¡Quién acentos grandiosos brotar hiciera de mi tosca lira, para cantar sus triunfos poderosos!"

   En la revista Los Apóstoles, conocemos un par de publicaciones: Mis creencias, en donde en un párrafo es posible que confiese su falta de creencia en la religión, una sensación de vacío espiritual, sensación compartida por otras autoras malagueñas de la época, como por ejemplo Josefa Ugarte-Barrientos:

   "El alma de la pobre pecadora que la cristiana religión no adora y se olvida de todo lo sagrado, irá por los espacios, tristemente, sin reposo, llevando eternamente el peso abrumador de su pecado..."

 y el poema El cerdo, el cual apareció en la edición del veintitrés de abril de 1893, páginas. 3 y 6 y que a continuación reproducimos:

CERDO

Cantar de la Natura los encantos

arduo trabajo fuera

para la mente mía, pues se halla

de inspiración exenta. 

No entonará mi voz gigantes himnos

a tamaña grandeza.

De tan santa misión la dulce gloria

es solo del Poeta...

Más, ¿qué hacer?, me consumen los deseos

de expresar mis ideas.

Quiero elevar al ser que me cautiva

sentida cantinela.

Y aunque este ser amado es muy... cochino

y habla mal nuestra lengua,

y tiene hocico largo y ojos lánguidos

y gachas las orejas...

Él es mi predilecto, pues comprendo

que aunque horrible por fuera

oculta en su interior, el pobre mío

¡unas cosas tan buenas!



Portada del número en el que aparece el poema

IHPMalagueñas

Málaga - 2021

jueves, 15 de julio de 2021

TORREBLANCA: UNA FORTALEZA VÍCTIMA DEL DESARROLLISMO

   Según la documentación usada, esta fortificación tuvo su precedente en una torre almenara usada ya en tiempos musulmanes y que tras la conquista cristiana fue o bien restaurada o bien levantada de nueva planta con sucesivas reformas, apareciendo nombrada en las Ordenanzas de 1497 y en las Instrucciones de 1511. Servía, tanto en la época musulmana como cristiana, para la defensa de la vega de Mijas frente a los ataques de enemigos.

   Se hallaba emplazada próxima al mar, sobre un elevado promontorio y su estructura cambió de torre cilíndrica a torre en forma de pezuña en el año de 1765.

   Construida de mampostería, con piedra labrada en los esquinales, bóvedas y gola de coronación, constaba de dos plantas y coronada por una azotea. Tenía, por la parte que mira al mar, forma de semicircunferencia y se hallaba abalaustrada en la parte que miraba al norte, hallándose la puerta de entrada a seis metros sobre el rasante, accediéndose a ella por medio de una escala de cuerda. Situada en muy buena posición, estaba preparada para dos piezas de artillería de a 12 libras, con los cuales defendían las playas inmediatas.

   Se hallaba situada a media legua de la anterior torre hacia poniente, la de Benalmádena o del Muelle.

   Según las ordenanzas de 1511, tenía una dotación de dos hombres, uno continuo y el otro iba a dormir a la torre inmediata, haciendo el camino de vuelta a la mañana siguiente.

                             


   Como se dijo antes, esta torre tenía según las Ordenanzas de 1511 dos hombres de dotación. No he encontrado más información al respecto hasta 1764, que por el reglamento de 18 de agosto de ese año, se determinaba que en dicha torre debía haber tres torreros y un cabo.

   Estos individuos para ejercer de tales, debían ser admitidos por el comandante de tropa del partido al que pertenecía la torre cunado hubiera vacante y para ello el aspirante debía superar una serie de pruebas: talla, robustez, salud, agudeza visual, agilidad, buenas costumbres. Así mismo, debían de tener más de 20 años y menos de 40.

   Tendrían preferencia aquellos aspirantes que hubiesen servido en la caballería o en la milicia urbana de la costa. Además, debía saber leer y escribir, pues según la ordenanza, al menos dos de los tres torreros debían saber.

   Una vez admitidos, torreros y cabo pasaban a ser considerados soldados, gozando de fuero militar y quedando sujetos a las penas de ordenanza. Su destino final sería en Inválidos, como los demás del ejército, siempre que hubieran servido al menos veinte años o quedaran inútiles como consecuencia del servicio en la torre o en acción de guerra. El torrero cobraría 2 reales y 17 maravedíes y el cabo 3 reales.

   Una vez en la torre, siempre debía haber un torrero en la azotea. Debían residir en la torre y solo podían abandonarla cuando hubiera que ir al pueblo a por suministros, aunque eso no debía ser diariamente y solo se podía abandonar la torre un solo torrero, haciéndolo entre la segunda descubierta y media hora antes de la puesta del sol, debiendo estar completa la dotación durante toda la noche.

   Las municiones las recibirían del guarda almacén del castillo de Fuengirola.



   No hemos hallado noticias de sucesos que tengan como protagonista a esta fortificación, aunque debía tener su importancia dado que en sus alrededores desaguaban tres arroyos, lo que lo hacía apto el lugar para realizar aguadas, no solo de los propios, sino también de los enemigos, como los berberiscos y los turcos, que aparte de agua también hacían rapiña y captura de esclavos.

   Esta fortificación desapareció en los años sesenta del pasado siglo cuando se amplió la carretera de la costa. Fue una víctima del desarrollismo de esa época. Sus últimos moradores fueron un matrimonio de edad avanzada que consiguieron abrir un hueco en el muro, logrando hacer de la planta baja su vivienda.

   Tiempo después de su destrucción, se construyó una torre vigía circular en un lugar próximo a donde estuvo la de este artículo.

NOTA: Las fotos han sido tomadas del Archivo de la Biblioteca Cán0vas del Castillo, Málaga,  del periódico Málaga Hoy en su edición digital del seis de marzo de 2011 y del grupo de Facebook Solo Fotos Antiguas de Málaga.

IHPMalagueñas

Málaga - 2021

martes, 13 de julio de 2021

NORIA DEL CURA. RÍO GUADALMEDINA.

    Hola.

   Hoy traigo a estas páginas las ruinas de una antigua noria, la del Cura, situada en la margen izquierda del río Guadalmedina según lo remontamos y que se hallan a unos seis o siete kilómetros del centro de la ciudad de Málaga, a unos cientos de metros del Pantano del Agujero. Hay quien dice que fue edificada en el siglo XVII.

   No vamos a dar una disertación sobre estas ruinas, pues, hay que decirlo, carecemos de la suficiente información para poder hacer un artículo medianamente creíble, de modo que hemos preferido dar una brevísima descripción, la cual nos ha sido proporcionada por Carlos Sánchez, quien bajo el nombre de Carlos Karlitros gestiona -junto a otros- un grupo en Facebook llamado Lagares y Cortijos, lugar muy recomendable que intenta recuperar la memoria histórica de un patrimonio que poco a poco se está perdiendo.

   Nos dice Carlos que 

   "se trata de una noria de rosario de pozo lateral, se utilizaba para sacar agua para regar la huerta que había junto a ella ... se encuentra en muy mal estado y ha perdido gran parte del ruedo sobre el que giraba la bestia que movía la noria. 

   Entre el agujero y esta noria hay otras dos norias más, ambas en el lado derecho según subes. la primera se encuentra muy cerca del propio agujero y normalmente se encuentra inundada por las aguas de la cola del pantano y la segunda noria se encuentra en el recodo del rio que está bajo el monolito de conmemoración de la construcción de la carretera de las pedrizas en el año 1972 si mal no recuerdo."

   Advertir al curioso que s acerque a verla, que al día de hoy ya ni siquiera queda la parte del ruedo que menciona Carlos Sánchez y al paso que va la cosa, dentro de poco tampoco quedarán ruinas que ver.

   Nada mejor que unas fotos para ilustrar algo:


Agujero que da nombre al pantano










IHPMalagueñas

Málaga - 2021