Historia Provincial Malagueña

Amigos visitantes, con estas páginas que siguen pretendo dar a conocer un poco de la riquísima y variada historia del paisaje y del paisanaje de la siempre sorprendente provincia de Málaga.

Espero que les aproveche y gracias por acercarse a estas líneas.

jueves, 13 de febrero de 2020

MÁLAGA EN LE MONDE ILLUSTRÉ. 1859

    Buenos días. 

   A continuación transcribo un artículo aparecido en la revista Francesa Le Monde Illustré de diecisiete de diciembre de 1859, acompañado de dos imágenes, una del hundimiento de un vapor y otra del patio del antiguo convento de Santa Clara de Málaga, demolido en 1869 como consecuencia de la Ley de Desamortización de 1855.

   Es interesante el artículo, entre otras cosas, por mostrar una imagen del interior del convento, algo poco usual, pues son casi inexistentes imágenes de este antiguo convento malagueño.

   Pero dejémonos de palabras por nuestra parte y démos,e voz al reportero que realizó el artículo. Esperamos que les guste.

   "Málaga, 6 de diciembre de 1859.

   Señor,

   Todavía estoy en Málaga.

   Las olas que se tragaron al vapor Génova, se incendiaron y se hundieron en el puerto, un siniestro del que mi última carta os dio los detalles y mi dibujo la vista, estas olas que nada parece haber calmado nunca se levantan siempre con tanta fuerza.

   


   El golfo se ha cerrado bien sobre el barco en llamas, pero el Génova, este Curtius náutico, aún no ha podido, con su sacrificio, calmar la tempestad en el estrecho.

   La 3ª División, que el Mariscal O'Donnell espera que haga un gran movimiento y decida seriamente entrar en campaña, está retenida aquí por los vientos en contra que impedirían el desembarco en las costas de África. Doce mil efectivos, esta división está comandada por el general Ros de Olano, en cuya capacidad cuentan muchos oficiales.

   La flota que debe transportar este pequeño ejército, consta de veinte vapores entre los cuales varios franceses, entre otros el Ville de Lyon, el Marie Stuart y el Ville de París.

   El buque insignia que lleva a bordo al general Ros de Olano y todo el personal es un barco español, el Vasco Nuñez.

   Toda la tripulación está a bordo, el equipaje de los soldados, el del Estado Mayor con el que encuentro el mío, todo el equipo, en fin, está a bordo, y todos estamos reducidos a la mayor escasez de pertenencias. Solo guardé un álbum y algo para escribirles, para no perderme ningún evento que merezca ser mencionado. Todavía me queda un lápiz, y lo aproveché para dedicarme a las dolorosas actividades de ocio que me han causado tan obstinado mal tiempo. Además, la escena que reproduje y que le envío es de un color muy local. Es lo suficientemente interesante como para ofrecerlo a sus lectores lo antes posible.

   Estas son las monjas del convento de Santa Clara repartiendo a los soldados del 3er Cuerpo, que se embarcarán para combatir a los moros de Marruecos, las benditas medallas y los rosarios que serán para ellos, en las privaciones y los combates, el símbolo de fe religiosa y patriótica.

   Esta conmovedora ceremonia en la que estas hermanas llenas de caridad dan al soldado, al mismo tiempo que estos viáticos, coraje y amor al deber y a la religión, se renueva cada vez que se produce la partida de una nueva división.

   A la vista de esta escena de carácter tan local, se reconoce la España católica. Las monjas, encabezadas por su superiora, salen de sus conventos portando las cruces y los estandartes. Estos soldados, que tal vez nunca vuelvan a ver su tierra natal, reciben los rosarios y las medallas que les reparten. Estas santas hijas son para ellos sus madres y sus hermanas que, venidas a la ciudad fronteriza, quieren por última vez protegerlos con su amor contra los peligros de las batallas.


   No es el coraje lo que falta en el corazón de los que van a castigar a los marroquíes, no es la abnegación lo que falta en el soldado español. No. Pero este soldado, su hijo, es un hermano; deja una madre anciana, una hermana aún joven. Quizá no vuelva a sostener la vejez de la que lo parió, a proteger a la que le alimentó con su misma leche.

   ¿A quién habrán dejado después de él? - Dios.

   Es este pensamiento consolador el que, en su fe, le hace tomar y apretar con amor este medallón de cobre que será para él un talismán para el futuro.

   Ahora puede morir, sabe que Dios estará con su pueblo.

   Además, ¡qué entusiasmo entre estos soldados, impacientes por venir a las manos!

   ¡Cómo arden en deseos de sumarse a la vanguardia!

   Y España puede contar con ellos. El ejército me parece fuertemente constituido: las maniobras se ejecutan con precisión, el vestido es bueno, y el hombre individual debe ser un excelente soldado en el combate. Incluso diría que parece que confiamos demasiado en su sobriedad.

   El soldado español casi nunca come carne; come pan, arroz y cigarrillos, lo que no le impide ser un caminante incansable, calzando los pies con simples alpargatas.

   Lo primero que llama la atención es el gran número de oficiales que deben componer el ejército. Así vemos muchos capitanes sin compañía, coroneles sin regimiento y generales sin brigada ni división. El personal es muy numeroso, y es allí especialmente donde uno se encuentra con los más ilustres nombres registrados como ayudantes de campo o como oficiales ordenanzas.

   Este estado de cosas hace que, siendo la industria casi nula en el país, las carreras políticas sujetas a frecuentes vuelcos, la diplomacia restringida, las carreras liberales poco buscadas, todas las familias numerosas mantengan todavía este culto a la espada que llevó el nombre castellano tan alto en el mundo en la edad de oro, y pusieron el brazo de sus hijos al servicio del trono.

   No es usar una figura para decir que España llama a sus hijos alrededor de su bandera. Vemos una multitud de jóvenes de quince y dieciséis años que, el sable al costado, hacen del campamento un aprendizaje en el oficio de las armas, y que, a su regreso de una expedición como la de Marruecos, pasarán al servicio efectivo.

   La mayor discreción preside nuestro embarque y aún no he podido saber hacia qué punto de la costa se dirige la flota. Estamos reducidos a conjeturas.

   El 2 de diciembre, al mediodía, se dio la orden de embarcar, y la flota se disponía a salir del puerto, cuando la marejada se puso pesada y el barco quedó condenado a la inmovilidad.

   Inmediatamente recibimos un despacho sobre un ataque de la división de moros de Gasset. Estamos hablando de una cantidad de enemigos asesinados. Se anuncia que los españoles avanzan en dirección a Tetuán.

   Esta noticia aumenta aún más la impaciencia de las tropas de la Tercera División, y circula el rumor de que este cuerpo de ejército se va a embarcar para realizar su traslado a Tetuán con las tropas del General Gasset.

   Comprometido en este cuerpo, nada mejor pido que marcharme, y, aunque único corresponsal de los diarios franceses, en medio de las tropas españolas, prefiero marcharme de Málaga, con los vientos y una mala travesía, que ser condenado a esta inmovilidad que nos cansa.

                                                                                                             CH. YRIARTE.

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Málaga - 2020


viernes, 31 de enero de 2020

PEGATINAS ANARQUISTAS EN LAS CALLES DE MÁLAGA

   Hola, buenos días.

   Hoy traemos a este blog una serie de seis pegatinas editadas por los anarquistas de CNT y CGT y pegadas en las paredes de la ciudad de Málaga. En su mayoría son del año de 2013.

   Suponemos que son modelos que se editaron para su distribución en toda España, pero como los hemos encontrado en las calles malagueñas, nos ha parecido oportuno traerlas a estas páginas como algo curioso y digno de consideración como un tipo de arte en el mundo de la propaganda política por su estilo artístico y por ser parte de una ideología política con presencia ya añeja en nuestra ciudad y provincia.

   Esperamos que las disfruten tanto como las hemos disfrutado nosotros.







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Málaga - 2020

viernes, 10 de enero de 2020

ABREVIATURAS USADAS EN MANUSCRITOS ANTIGUO EN ESPAÑOL.

   Hola, buenas tardes.

   Seguramente, cuando habéis ido al archivo a consultar algún documento de siglos pasados, os habéis encontrado con el problema de las abreviaturas, las cuales muchas veces son fácilmente deducibles o comprensibles, bien por entenderse, bien por deducirlas del contexto e el que se encuentran.

   Pero en más de una ocasión, resulta que por más que nos dejamos los ojos o nos devanamos los sesos intentando averiguar que palabra abrevian, somos incapaces de determinarlo. Bien es cierto que en muchas de estas ocasiones, es más por la pésima caligrafía del escribiente que por su deducción.

   Para ayudarnos, sobre todo a los que se inician en el manejo de documentos antiguos, y más generalmente para los posteriores al siglo XVII, los de la Universidad Nacional Autónoma de México han realizado un trabajo explicativo, que no han dudado en compartir con los demás. Es de gran ayuda y desde aquí agradecemos profundamente a nuestros hermanos mexicanos este trabajo y su generosidad compartiéndolo.




   De modo que ya sabéis: si vais a alguno de los numerosos archivos que tenemos en nuestra provincia, esto os puede ser de gran ayuda. Que lo disfrutéis.

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Málaga - 2020

lunes, 25 de noviembre de 2019

FRANCISCO JAVIER SIMONET BACA (1829-1897)

   Nació en la ciudad de Málaga, el primero de junio de 1829, hijo de Antonio Simonet Gómez y de Josefa Baca Muñoz. Fue bautizado en la parroquia de Santiago.

   Recibió en sus primeros años una educación estricta y religiosa, llegando a ingresar, por deseo de su padre, en el Seminario menor de Málaga.

   Con dieciocho años y contando con una excelente formación, decide abandonar la carrera eclesiástica, empezando a dar sus primeros como ensayista, a la vez que se introduce en el mundo literario malagueño, siendo uno de los fundadores de la revista La Joven Málaga, en la que colaboró con entusiasmo y asiduidad.

   Gracias a su contrastada y constante aplicación a los estudios, obtiene una beca, los cuales  continuarán empezando sus estudios del árabe y destacando sobremanera en Latín.

   Contando ya con veinte años, se traslada a Madrid para continuar sus estudios, acogiéndose a la protección de su paisano, el escritor Serafín Estébanez Calderón, quien le encarga que arregle y ponga al día su biblioteca, a la vez que le introduce en el aprendizaje de la lengua árabe. Fue Estébanez Calderón quien le puso un mote de Calepino, en referencia a sus conocimientos del latín.

   Entre los años de 1850 y 1853, publicó trabajos en la Revista Pintoresca, suplemento del periódico malagueño El Avisador Malagueño.

   El veinte de agosto de 1851 obtiene el encargo de que pasara a la Real Biblioteca de El Escorial para realizar varios trabajos sobre los manuscritos arábigos allí existentes, para escribir la Historia de la Infantería Española que estaba realizando Estébanez Calderón, que en ese momento era presidente de la Comisión nombrada por el Gobierno para tal efecto. Estébanez realizó un informe dando noticia de la laboriosidad e inteligencia con que Simonet había llevado a cabo su trabajo.

   El siete de diciembre de 1854, el Director General de Correos le nombró auxiliar en esa Dirección General, empleo que obtuvo hasta el dos de diciembre de 1856, que fue declarado cesante, pasando el primero de abril de 1857 a ocupar plaza de oficial de la Comisión Regia de Escuelas Públicas de Madrid, compaginando dicho empleo con los estudios. 

   No fue solo a Madrid a aprender lengua árabe y poner orden en la biblioteca de Estébanez Calderón, pues sus intereses eran mucho más amplios y, así, se matricula en la facultad de Derecho, obteniendo el grado de Bachiller en Derecho Civil y Canónico el cinco de mayo de 1859 y obteniendo la licenciatura el siguiente diez de noviembre, expidiéndosele el título el primero de enero de 1860.

   A la vez, entre 1857 y 1859, explicó en la cátedra del Ateneo Científico y Literario de Madrid las asignaturas de Historia literaria de los árabes de España, Lengua y literatura árabe y Árabe vulgar de Marruecos.

   Durante estos estudios en la facultad de Filosofía y Letras, se matricula en la carrera de Filosofía y Letras, obteniendo el grado de Bachiller el diez de junio de 1860.


Primera página de su expediente personal

   Antes de esto último, el veinticuatro de septiembre de 1859, es nombrado Caballero de la Real y Distinguida Orden de Carlos III, como premio por haber servido al Estado  en la traducción de documentos arábigos de la corte de Marruecos.

   Termina su carrera de Filosofía y Letras, en la que se licenció el diecisiete de mayo de 1862, con sobresaliente, expidiéndosele el título el veintiocho de julio de 1864, doctorándose en esa misma facultad con la censura de sobresaliente el veinticuatro de febrero de 1864, doctorándose con la tesis El Siglo de Oro de la literatura arábigo-española. Se le expidió el título de doctor el doce de noviembre de 1867.

   Antes, el veinticuatro de febrero de 1862 y en virtud de un oficio remitido por el Gobernador e Málaga, el rector de la Universidad de Granada le encomendó la traducción de un documento en lengua árabe y el primero de marzo es recibido como miembro de la Real Academia de la Historia.

   A la par de todo esto, adquiere una gran reputación como arabista y obtiene la Cátedra de Árabe en la Universidad de Granada el seis de febrero de 1862, a la que se incorpora el siguiente dieciséis de septiembre, leyendo el discurso Importancia y utilidad del estudio de los autores arábigos para ilustrar la historia de España.

   El tres de diciembre siguiente, es nombrado socio corresponsal de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Mallorca.

   El dieciséis de septiembre de 1863, obtiene permiso para volver a la biblioteca de El Escorial para consultar los manuscritos árabes allí custodiados. Dos días después, el Director General de Instrucción Pública le nombró individuo del tribunal de censuras a una cátedra de lengua hebrea vacante en la Universidad de Oviedo.

   El catorce de abril de 1865 recibe el nombramiento de Presidente de la sección de ciencias filosóficas de la Academia de Ciencias y Literatura del Liceo de Granada.

 Entre 1858 y 1865 publica siete trabajos:

- Leyendas históricas árabes que obtiene una excelente acogida en los círculos culturales de Madrid;
- Almanzor, leyenda histórica
- Alcázares célebres en la historia de los árabes;
- La conquista de Tetuán;
- La Alhambra y el Escorial
- Geografía de la España Árabe;
- Descripción del Reino de Granada bajo el reino Nazarita sacada de los textos árabes.

Esta última obra reviste bastante importancia, pues en incluye texto inédito del historiador, político y poeta Ibn Al Jatib, al cual debemos mucha información sobre su época. También fue esta obra  considerada por el Director General de Instrucción Pública como de utilidad pública, por lo que mandó que se imprimieran ciento treinta y cuatro ejemplares con destino a los establecimientos de instrucción pública. Así mismo, la Dirección General de la Real Academia de la Historia emitió un dictamen muy favorable de dicha obra, elogiando su erudición y su esmerada edición.


   El dieciséis de febrero de 1866 es nombrado vocal del Tribunal de censura a la cátedra vacante de Geografía e Historia  en el Instituto de Jaén, aunque parece que no llegó a ocuparla.

   Contrae matrimonio con María Manuela Sánchez Villanueva, en Granada, el 20 de mayo de 1866. Tuvieron una única hija, Isabel, que a la muerte de su padre ingresó en la Comunidad de las Adoratrices de Madrid.

   Este mismo año de 1866 es nombrado individuo de la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de la provincia de Granada, y el seis de noviembre, también del mismo año, el rector de la universidad granadina, le encarga interinamente de la continuación de una Historia de España que se estaba realizando en esa universidad, cargo que ocupó hasta el siguiente siete de enero.

   Una vez asentado en Granada, continuar su trabajo como arabista, pudiendo disponer para realizarlo el gran número de textos en árabe de la época de Al Ándalus disponibles en la Universidad granadina, lo que le permite profundizar en el estudio de los mózarabes, su época y su entorno político, religioso, geográfico, social, económico, ..., y es gracias a estos estudios, por lo que al año siguiente, 1867, la Real Academia de la Historia le concede el premio designado para la mejor historia sobre los mozárabes en Granada.

   El veintiséis de abril de 1867, comienza a desempeñar la cátedra de 2º curso de lengua árabe y el treinta y uno de mayo, asciende en el escalafón de antigüedad de catedráticos de universidad del reino, viendo así incrementados sus emolumentos a mil cuatrocientos escuos, permitiéndole un mayor desahogo económico.

   El siguiente veinticinco de marzo, vuelve a encargársele de nuevo la cátedra de Lengua Árabe, en la misma facultad y universidad, conservando la suya numeraria. Empezó a desempeñarla el veintiséis de octubre y continuó haciéndolo hasta que por orden superior fue suprimida el treinta y uno de octubre de 1868.

   Con motivo de la revolución de 1868 se adhirió a la causa del pretendiente Carlos de Borbón y Austria-Este, pasando a ser uno de los promotores del diario carlista granadino La Esperanza del Pueblo, fundado por él y el también catedrático Leopoldo Eguilaz Yanguas.

   El dieciocho de octubre de 1872, el rector granadino le nombra para la cátedra libre de Historia de la Filosofía, perteneciente al periodo de doctorado que había sido establecido poco antes por la Diputación de Granada, empleo en el que estuvo hasta que dicha cátedra fue suprimida el treinte de septiembre de 1874.

   Poco años después, se hace cargo del Decanato de la Facultad de Filosofía y Letras de Granada, y en el desempeño de este empleo, publica en 1879 la biografía de Omar Ben Hafsun, el caudillo hispano godo que tuvo en jaque al Emirato de Córdoba entre los años de 890 y 918.

   El año de 1888, ve la luz -a sus expensas- su obra más importante: Glosario de voces Ibéricas y Latinas usadas entre los mozárabes, que fue premiada en concurso público por la Real Academia Española. Como hombre agradecido, dicha obra la dedicó a quien fue su protector durante tantos años: Serafín Estébanez Calderón.

   Este mismo año de 1888 y quizás desencantado con la causa carlista, pasó a militar en las filas del Partido Católico Nacional, más conocido como Partido Integrista, de abogado, periodista y político Ramón Nocedal, publicando con frecuencia en el periódico El Siglo Futuro, el principal órgano de prensa de este partido.

   En 1891, Simonet es designado para acudir a Londres a tomar parte en el Congreso Internacional de Orientalistas y poco tiempo después concurrió al de Africanistas.

   En octubre de 1892, tomó parte en el Congreso Católico de Sevilla, actuando en representación del periódico El Siglo Futuro y del partido integrista.

   En septiembre de 1896, Francisco Javier Simonet figuraba -junto con su amigo y compañero de facultad, el catedrático y arabista Leopoldo Eguílaz- como uno de los católicos granadinos que se adhirieron al Congreso Antimasónico celebrado en la ciudad de Trento en 1896. 


   Era un declarado antiliberal y en consonancia con eso, regaló a la biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras de Granada un ejemplar de la edición políglota de El liberalismo es pecado.

   Cuando habiendo acabado su importante obra Historia de los mozárabes de España deducida de sus mejores y más auténticos testimonios de los escritores cristianos y árabes va a publicarla, le ataca una enfermedad de la cual no puede recuperarse, falleciendo en Madrid el 9 de julio de 1897.

De su producción literaria, aunque fue extensísima, vamos a dar los títulos de las obras que publicó en la antes mencionada en la Revista Pintoresca, suplemento del periódico malagueño El Avisador Malagueño, entre los años de 1850 y 1853:

- Historia de la sultana Zahira y del príncipe Abul-ben-Said-ben Allá (1850);
- A mi querido amigo Rafael Medina Isasi. Despedida (1851);
- El castillo de Óznar (1851);
- Sobre la poesía oriental (1851);
- A María Santísima. Plegaria (1852);
- Un recuerdo (1852);
- El judío Samuel Ebn´Adía. Episodio histórico (1853);
- A una flor (1853).

   Noticia de su enfermedad aparecida en la página 3 del periódico El Siglo Futuro del 8-7-1897 :

   Se encuentra gravemente enfermo en esta corte nuestro muy querido y respetable amigo, D. Francisco Javier Simonet, catedrático de la Universidad de Granada.

   Se le ha administrado el Santo Viático y la Extremaunción, que ha recibido con singular fervor, edificando á cuantos presenciaron la tierna ceremonia.

Rogamos á nuestros amigos nos ayuden á pedir á Dios que conceda á nuestro querido amigo el Sr. Simonet lo que más convenga al bien de su alma.

   Noticia de su muerte en la primera página del periódico La Unión Católica del día 9-7-1897:

   Francisco Javier Simonet.

   La gravísima enfermedad del Sr. Simonet ha tenido un triste desenlace. A las dos y media ha entregado su alma á Dios el ilustre catedrático en la Plaza Mayor num. 1.

   Damos nuestro más sentido pésame á su distinguida familia, y rogamos á nuestros lectores encomienden á Dios el alma del finado.

   R. I. P.

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Málaga - 2019

viernes, 1 de noviembre de 2019

SALARES - 7: EL CEMENTERIO

   El cementerio de Salares se encuentra en una zona elevada y en pendiente. Como en ocasiones anteriores, remitimos al lector curioso al sitio de internet


donde se verá muy bien informado sobre este campo santo.










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Málaga - 2019

jueves, 31 de octubre de 2019

SALARES - 6: AZULEJOS DEL VÍA CRUCIS

   Aun a sabiendas que nos dejamos más de un azulejo en el tintero, pasamos a mostrar la colección de azulejos que adornan las calles de esta hermosa localidad. Como en ocasiones anteriores, preferimos que sean los azulejos quienes nos hablen, que seguro lo harán bastante mejor de lo que con nuestras palabras podamos hacerlo. 

   A pesar de que falta alguno que otro, creemos que los mostrados nos dan una buena idea de lo relativo a esta manifestación artística del pueblo.









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